Comité Editorial GNP

En los Países Bajos, Breij y colaboradores hicieron un estudio de casos y controles. El grupo estudio fueron 268 adultos, de ambos géneros, entre 18 y los 24 años de edad, caucásicos, nacidos a término, parto único sin complicaciones, con baja talla y/o bajo peso al nacer. El grupo control compartió todas las características mencionadas excepto peso y talla al nacer, que fueron normales. En estos individuos se valoraron aspectos como Índice de Masa Corporal, circunferencia de la cintura, niveles de triglicéridos, transaminasas, gamma-glutamiltransferasa, fosfatasa alcalina. Se aplicó la escala FLI (“Fatty Liver Index”) para determinar el riesgo de presentar hígado graso no alcohólico en la edad adulta temprana.

A los 21 años, casi un tercio (27,8%) de los individuos que tuvieron un aumento rápido de peso en los primeros 3 meses de vida (según indicador P/T), presentó mayor riesgo para desarrollar hígado graso según la escala FLI, frente a un 5.3% de quienes tuvieron un ritmo de crecimiento lento.

Como profesionales, este estudio nos refrenda una vez más, la importancia de instaurar una alimentación acorde con la edad, los requerimientos y las condiciones al nacer, que facilite la ganancia adecuada de peso y longitud pero que al tiempo, prevenga la programación metabólica que predispone a patologías como la Diabetes Mellitus, Hipertensión Arterial, Dislipidemias y al desarrollo del Hígado graso no alcohólico.

Para leer más revise Breij LM et al. “Accelerated infant weight gain and risk for nonalcoholic fatty liver disease in early adulthood”. J Clin Endocrinol Metab 2014; 99(4):1189-1195.